
Es viernes por la tarde, tienes el móvil en una mano y un trocito de pollo en la otra, y en menos de cinco minutos tu perro ya choca los cinco contigo. No hace falta ser adiestrador profesional ni tener un perro superdotado: hace falta un premio bueno, paciencia y diez minutos al día. En esta guía tienes una lista de trucos para perros fáciles, divertidos y de esos que apetece grabar para enseñar a todo el mundo, con el paso a paso para enseñar cada uno.
Por qué enseñar trucos a tu perro (más allá de presumir)
Que tu perro dé la patita o se haga el muerto queda genial en un vídeo, pero los trucos hacen mucho más que entretener a las visitas.
Cuando le enseñas trucos a tu perro estás haciendo, en realidad, varias cosas a la vez:
- Cansas su cabeza, no solo sus patas. Diez minutos de aprender algo nuevo agotan a un perro tanto como un buen paseo. Un perro mentalmente estimulado destroza menos cojines.
- Refuerzas vuestro vínculo. Cada sesión es un rato de atención plena entre los dos, en el que tú eres la fuente de las cosas buenas.
- Mejoras la obediencia sin que lo parezca. Aprender a "girar" o a "tocar" entrena lo mismo que un ejercicio de obediencia: concentración, autocontrol y responder a tu señal.
- Construyes confianza. Un perro tímido que aprende a chocar los cinco descubre que probar cosas nuevas trae premios, no sustos.
Los trucos son la puerta de entrada perfecta al adiestramiento. Son de bajo riesgo (si sale mal, no pasa nada) y muy gratificantes para los dos, así que tanto tú como tu perro cogéis el hábito de entrenar con ganas.
Antes de empezar: lo que necesitas
No necesitas comprar nada caro. Solo prepara cuatro cosas y tendrás medio truco hecho.
Premios pequeños y apetecibles
Usa trozos del tamaño de un guisante de algo que a tu perro le encante: pollo cocido, salchicha, queso o un premio comercial blandito. Tienen que ser pequeños para que pueda comer muchos sin llenarse y para que el ritmo de la sesión no se corte.
Un marcador (la palabra mágica)
Un marcador es un sonido que le dice a tu perro "eso que acabas de hacer está bien, llega premio". Puedes usar un clicker o, más sencillo, una palabra corta y alegre como "¡sí!". La clave es marcar en el instante exacto en que hace lo correcto y dar el premio justo después.
Sesiones cortas y un sitio tranquilo
Empieza siempre en casa, sin ruido, sin otros perros y sin niños correteando. Y por encima de todo: sesiones de 3 a 5 minutos, varias veces al día. Es mucho más efectivo entrenar poco y a menudo que una sesión larga que acaba aburriendo a tu perro.
Termina siempre cuando tu perro aún quiere más, nunca cuando ya está cansado o frustrado. Acabar con un truco que le sale bien y un buen premio hace que vuelva con ganas a la siguiente sesión.
7 trucos para perros fáciles, del más simple al más vistoso
Aquí tienes la lista. Están ordenados de menos a más difícil, así que ve en orden: cada truco prepara el siguiente. Esta es la base de cualquier rutina de trucos para enseñar a tu perro sin agobios.
| Truco | Dificultad | Tiempo aproximado |
|---|---|---|
| Tocar la mano | Muy fácil | 1-2 sesiones |
| Dar la patita | Fácil | 2-4 días |
| Chocar los cinco | Fácil | 3-5 días |
| Girar sobre sí mismo | Fácil | 3-5 días |
| Rodar | Media | 1-2 semanas |
| Hacerse el muerto | Media | 1-2 semanas |
| Buscar un objeto | Media | 1-2 semanas |
Cómo leer el paso a paso
Casi todos estos trucos se enseñan con la misma técnica: el señuelo. Llevas un premio en la mano y guías la nariz de tu perro con él, porque donde va la nariz va el cuerpo. En cuanto consigues el movimiento, lo marcas y premias. Después repites hasta que le sale solo y, por último, le pones nombre (la señal verbal o el gesto).
Trucos fáciles para empezar hoy mismo
Si tu perro nunca ha hecho un truco, empieza por aquí. Estos tres dan resultados en la primera o segunda sesión y enganchan muchísimo.
1Tocar la mano (el "target")
El más fácil de todos y la base de muchísimas cosas.
- Pon la palma abierta a un par de centímetros del hocico de tu perro.
- Por curiosidad, acercará la nariz para olerla. En cuanto la toque, marca ("¡sí!") y premia.
- Repite, alejando la mano un poco cada vez para que tenga que moverse hacia ella.
- Cuando lo haga sin dudar, añade la señal: di "toca" justo antes de poner la mano.
2Dar la patita
Un clásico que casi todos los perros pillan enseguida.
- Pide a tu perro que se siente.
- Cierra un premio en el puño y ponlo cerca de una de sus patas delanteras.
- Intentará llegar al premio con la boca; cuando se canse, levantará la pata para tocarte la mano. En ese instante, marca y abre la mano para que coma.
- Repite y, cuando levante la pata con ganas, di "patita" justo antes y empieza a ofrecer la mano abierta.
3Chocar los cinco
Si tu perro ya da la patita, este sale casi solo.
- Parte de "dar la patita", pero esta vez sube un poco la mano y gírala con la palma hacia él.
- Al levantar la pata para tocar la mano, marca y premia el contacto más alto.
- Sube la mano poco a poco a lo largo de los días hasta la altura de un choque de manos.
- Ponle la señal "choca" o, mejor aún, deja que el gesto de tu mano sea la propia señal.
¿Tu perro se queda en blanco a mitad de truco? No repitas la orden una y otra vez. Haz una pausa de un segundo, baja un punto la dificultad (vuelve al paso anterior) y prémialo por algo sencillo para recuperar la confianza. La frustración es el mayor enemigo del aprendizaje.
Cómo enseñar trucos a un perro: los de nivel intermedio
Con la base anterior dominada, tu perro ya sabe "jugar" a entrenar. Estos siguen siendo trucos fáciles para perros, pero suman un poco más de movimiento y son los que arrancan los "¡ooooh!" en el parque. Verás que el patrón de cómo enseñar trucos a un perro se repite: señuelo, marca, premio, nombre.
4Girar sobre sí mismo
Con un premio a la altura de la nariz de tu perro, mueve la mano describiendo un círculo lento a su alrededor: su nariz seguirá el premio y su cuerpo girará para seguirla. Al completar el giro, marca y premia. Después, ve haciendo el círculo cada vez más pequeño hasta que baste un gesto del dedo, y añade la señal "gira".
5Rodar
Empieza con tu perro tumbado y lleva un premio desde su hocico hacia su hombro, de forma que tenga que girar la cabeza y dejarse caer de lado. Sigue moviendo el premio por encima de su lomo para que ruede hasta el otro costado y marca en cuanto complete el giro. Al principio premia cada pequeño avance (girar la cabeza, caer de lado) y luego solo la vuelta completa. Añade la señal "rueda".
6Hacerse el muerto
Pídele "túmbate" y, con un premio, atrae su hocico hacia su hombro hasta que se deje caer de lado, como en "rueda", pero esta vez para que se quede quieto. Marca y premia mientras sigue tumbado, alargando poco a poco los segundos antes de premiar. Pon una señal divertida: un "¡bang!" con la mano en forma de pistola funciona de maravilla.
7Buscar y traer un objeto
Empieza con su juguete favorito y marca el simple hecho de cogerlo con la boca. Cuando lo haga con ganas, lánzalo a poca distancia y celebra que vaya a por él. Anímalo a volver contigo llamándolo con alegría y, al traerlo, cambia el objeto por un premio. Añade la señal "trae" o "busca".
Si tu perro coge el juguete pero no lo suelta, no se lo quites de un tirón. Ofrécele un premio a cambio: en cuanto abra la boca para comer, soltará el objeto y aprenderá que entregarlo es buen negocio.
Errores frecuentes al enseñar trucos (y cómo evitarlos)
Casi todos los problemas para enseñar trucos para enseñar a tu perro vienen de los mismos cuatro fallos:
- Sesiones demasiado largas. Más de cinco o diez minutos y tu perro se satura. Mejor tres ratitos cortos al día que uno interminable.
- Premiar tarde. Si marcas o das el premio dos segundos después, tu perro no sabe qué conducta estás recompensando. La sincronización lo es todo.
- Subir la dificultad muy rápido. No pidas el truco completo en un parque lleno de distracciones antes de que salga perfecto en el salón de casa.
- Repetir la señal sin parar. Decir "gira, gira, gira" enseña a tu perro a ignorarte. Di la señal una vez, espera y, si no responde, ayúdalo con el señuelo.
Y recuerda algo importante: nunca castigues un truco que no sale. Un truco es un juego. Si tu perro se equivoca, simplemente no llega premio y volvéis a intentarlo. Regañar solo consigue que deje de querer probar.
Convierte los trucos en un hábito divertido
Lo bonito de los trucos es que no tienen final. Cuando tu perro domine estos siete, podéis encadenarlos en secuencias ("gira y luego túmbate"), competir contigo mismo a ver cuántos hace seguidos o usarlos para calmarlo en momentos de excitación. Cada truco nuevo es un poco más fácil que el anterior, porque tu perro ya sabe cómo se juega a aprender.
Si te has enganchado y quieres llevarlo más lejos (trucos más complejos, deportes como el freestyle canino o, sencillamente, una obediencia de diez), una clase con un profesional es el siguiente paso natural. Te corrige la técnica, te da ideas nuevas y entrena a tu perro entre distracciones reales, algo difícil de recrear en casa.
¿Quieres aprender trucos nuevos con ayuda de un experto y conocer a otros perros por el camino? Puedes encontrar y reservar una clase de obediencia o adiestramiento en positivo con un educador cualificado cerca de ti en Canlyo, y darle a tu perro su próximo gran reto.
Así que ya sabes: coge un puñado de premios, busca un rincón tranquilo y dedícale cinco minutos hoy. Empieza por tocar la mano, marca cada acierto y disfruta de la cara de tu perro cuando entiende qué quieres. Esos pequeños momentos de "¡lo ha pillado!" son, al final, la mejor parte de tener un perro.





